Cada 8 de marzo el mundo se detiene a reconocer los avances y los desafíos pendientes en materia de igualdad. En el mundo de los negocios y el comercio electrónico, hay una historia que merece ser contada: la de las mujeres que construyen empresas, gestionan cadenas de suministro y llevan sus productos a cualquier rincón del mundo.
El emprendimiento femenino no es una tendencia pasajera. Es una realidad que viene creciendo con fuerza en Argentina y en toda América Latina. Según datos del Global Entrepreneurship Monitor (GEM), las mujeres representan cerca del 40% de los emprendedores en la región, y una porción cada vez mayor de ese universo elige el e-commerce como canal principal de ventas. Desde marcas de indumentaria hasta importaciones de productos cosméticos, pasando por accesorios, alimentos gourmet y diseño de autor, las mujeres están redefiniendo qué significa vender en el siglo XXI.
Sin embargo, emprender no es sencillo. Y una de las barreras que más peso tiene —especialmente en las etapas iniciales— es la logística. Entender cómo enviar productos, manejar costos, llegar a tiempo y ofrecer una buena experiencia al cliente es un desafío que puede marcar la diferencia entre un negocio que escala y uno que se estanca.
Una de las transformaciones más significativas que trajo la digitalización es que hoy una emprendedora en Rosario puede vender en Madrid, y una diseñadora en Buenos Aires puede exportar sus creaciones a Miami o Barcelona sin necesidad de grandes inversiones en infraestructura.
El comercio electrónico eliminó muchas de las barreras históricas de acceso a mercados internacionales. Plataformas como Mercado Libre, Tiendanube, Shopify o incluso Instagram y TikTok Shop democratizaron la vidriera, y la logística internacional pasó a ser el puente que conecta ese producto con el cliente del otro lado del mundo.
Para las mujeres emprendedoras que ya tienen claro su producto y su propuesta de valor, el siguiente paso natural es preguntarse: ¿cómo hago para que llegue? Y la respuesta, aunque tiene matices, es más accesible de lo que parece.
A lo largo de los años, quienes trabajan en logística para pymes y emprendedores identifican algunos puntos de dolor que se repiten con frecuencia:
Costos de envío que erosionan el margen. Muchas vendedoras descubren tarde que el costo de envío puede comerse gran parte de su rentabilidad, especialmente en envíos internacionales. Entender cómo se calcula el flete, qué factores impactan en el precio y cómo negociar mejores tarifas a medida que el volumen crece es clave.
Documentación para exportar. Las exportaciones requieren una serie de pasos administrativos —factura comercial, lista de empaque, declaración de aduana, entre otros— que pueden parecer un laberinto al principio. Contar con un socio logístico que acompañe ese proceso desde el primer envío reduce el riesgo de errores y demoras.
La experiencia del cliente final. El empaque llega tarde, viene dañado o el cliente no recibió tracking. Estos problemas afectan directamente la reputación del negocio. En e-commerce, la logística es parte del producto. La experiencia de recibir un paquete bien presentado, a tiempo y con seguimiento en tiempo real genera fidelidad.
Escalar sin perder el control. Cuando el negocio crece y los pedidos se multiplican, muchas emprendedoras se enfrentan al dilema de cómo sostener la operación sin que la logística se convierta en un cuello de botella. El paso de manejar 10 pedidos por semana a 100 requiere procesos, herramientas y socios confiables.
En Argentina, el 60% de los nuevos emprendimientos son liderados por mujeres, según un relevamiento de la comunidad Digitalizadas citado por Diario Jornada. Las redes sociales y los canales digitales son el motor principal de ese crecimiento.
En América Latina, más del 50% de las MiPyMEs están lideradas por mujeres, de acuerdo con datos del programa Emprende Pro Mujer de Mercado Pago, que además señala que el 85% de las participantes de sus programas incorporó canales de venta digitales en sus emprendimientos.
Las empresas con mayor diversidad de género tienen mejores resultados: según el informe Diversity Matters Even More de McKinsey & Company (2023), las organizaciones con más del 30% de mujeres en posiciones de liderazgo tienen un 39% más de probabilidad de superar financieramente a sus competidores. Y según datos de Alegra.com citados por El Cronista, las microempresas lideradas por mujeres en Argentina facturan hasta un 20% más que las lideradas por hombres.
El e-commerce latinoamericano es la segunda región con mayor crecimiento global, con una proyección del 22% entre 2023 y 2026, según el reporte BlackStats 2025 de Blacksip. Las categorías con mayor participación femenina —moda, belleza, accesorios, decoración— están entre las de mayor dinamismo en la región.
No todas las soluciones logísticas están pensadas para quienes están empezando o para negocios de escala mediana. Por eso, elegir bien al partner logístico puede ser tan importante como elegir el proveedor de productos o la plataforma de ventas.
Algunas preguntas útiles a la hora de evaluar un servicio de logística:
¿Tiene cobertura nacional e internacional desde el mismo operador?
¿Ofrece seguimiento en tiempo real para el cliente final?
¿Tiene experiencia trabajando con pymes y e-commerce?
¿Puede escalar con mi negocio sin cambiar de proveedor?
¿Maneja la documentación aduanera o tengo que resolverla yo?
Contar con un operador logístico que tenga presencia propia —no solo intermediarios— en los mercados clave hace una diferencia enorme cuando se trata de exportar o importar con regularidad.
El Día Internacional de la Mujer es un momento para reconocer logros, pero también para hacer algo concreto. Si sos emprendedora o tenés un negocio que querés llevar al siguiente nivel, este puede ser el momento de revisar tu estrategia logística, explorar mercados internacionales o simplemente animarte a enviar ese primer paquete al exterior.
Las barreras existen, pero también existen las herramientas para derribarlas. Y en logística, cada vez hay más opciones diseñadas para acompañar negocios reales, con necesidades reales, en cualquier etapa del camino.
En Blue Mail acompañamos a emprendedores y empresas de todos los tamaños a mover sus productos con seguridad, desde Argentina hacia el mundo y viceversa. Con presencia propia en Buenos Aires, Madrid, Miami y Guanzhou, y cobertura en más de 119 países, somos el socio logístico que crece con vos.
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