Importar con asesoramiento profesional: la inversión que te ahorra dolores de cabeza

Importar con asesoramiento profesional: la inversión que te ahorra dolores de cabeza

Muchos emprendedores y empresas que deciden importar a Argentina por primera vez confían únicamente en lo que les dice su proveedor o en algún conocido que "ya importó antes". Sin embargo, entre el proveedor internacional, la gestión aduanera y la logística hay una cantidad de variables que suelen asumirse sin explicarse, y que terminan costando mucho más que el ahorro inicial de "hacerlo solo".

Una carga detenida en aduana no solo representa costos adicionales por almacenaje, multas o recargos: también genera atrasos que afectan toda la cadena logística y la relación con tus clientes. La realidad es que el marco regulatorio argentino es complejo y dinámico, y estar actualizado marca la diferencia entre una operación fluida y un problema costoso de resolver.

El costo real de importar sin asesoramiento

Cuando se habla de importar, muchos calculan únicamente el valor del producto, el flete y los aranceles básicos. Pero los costos de una importación van mucho más allá del valor FOB de la mercadería.

Una mala planificación logística puede aumentar los costos operativos hasta en un 25%, afectando directamente la rentabilidad del negocio. Estos sobrecostos "invisibles" incluyen almacenaje por demoras en liberación, multas por errores documentales, recargos por devolución tardía de contenedores y costos financieros por tiempos extendidos.

Los errores más frecuentes que generan estos gastos adicionales son la documentación incompleta o incorrecta, la clasificación arancelaria errónea, y el desconocimiento de las regulaciones específicas que aplican a cada producto.

Los errores que más cuestan

importación proceso

Documentación incorrecta

Facturas mal confeccionadas, errores en los datos del consignatario, diferencias entre el packing list y la carga real, o certificados faltantes: cualquier desvío en los papeles puede derivar en una retención o inspección que retrase días o semanas el despacho.

En Argentina, importar exige cumplir con requisitos precisos como la inscripción en el Registro de Importadores y Exportadores de ARCA (ex AFIP), la obtención del CUIT, y la presentación correcta de facturas comerciales, conocimientos de embarque y certificados según el tipo de mercadería.

Clasificación arancelaria incorrecta

Toda mercadería que ingresa al país debe declararse bajo una posición arancelaria (NCM) que define qué tributos se pagan, qué documentación adicional se exige y si existen restricciones o prohibiciones. Un error en esta clasificación puede resultar en pago excesivo de aranceles, pérdida de beneficios de acuerdos comerciales, multas significativas e incluso la retención indefinida de la mercadería.

Por ejemplo, confundir un componente mecánico con uno electrónico puede aumentar los costos aduaneros sustancialmente. Un termo de acero inoxidable se clasifica de forma diferente a uno de plástico con recubrimiento metálico, y esa diferencia impacta directamente en lo que terminás pagando.

Desconocimiento de regulaciones específicas

Algunos productos requieren certificaciones, permisos sanitarios o autorizaciones especiales que pueden demorar entre dos semanas y seis meses en obtenerse. Los alimentos y bebidas deben cumplir con el Código Alimentario Argentino, los equipos eléctricos tienen requisitos de certificación, y productos como medicamentos o materiales peligrosos están directamente restringidos.

Descubrir estas exigencias cuando la carga ya está en camino es uno de los errores más costosos y, lamentablemente, más comunes entre quienes importan sin asesoramiento previo.

El nuevo contexto de importaciones en Argentina

El panorama actual para importar a Argentina ha cambiado significativamente. En 2025 se eliminó el Sistema Estadístico de Importaciones (SEDI), suprimiendo la necesidad de solicitar autorizaciones previas para importar y marcando el fin de un modelo de comercio exterior administrado que estuvo vigente durante 25 años.

Esta flexibilización simplifica y agiliza los procesos, reduce costos y fomenta la competitividad. Sin embargo, no elimina la complejidad inherente al comercio internacional: los requisitos de registro, los tributos aduaneros, las regulaciones sanitarias y las certificaciones siguen vigentes y requieren gestión experta.

Precisamente en este nuevo escenario, contar con asesoramiento profesional cobra más relevancia: hay más oportunidades, pero también más operadores novatos cometiendo errores evitables.

Qué aporta un agente de carga especializado

agente de cargas especializado

El agente de carga o freight forwarder no es simplemente un gestor de trámites: es un aliado estratégico que aporta valor en cada etapa del proceso.

  • Antes del embarque, un especialista permite identificar la clasificación arancelaria correcta, determinar qué permisos o certificaciones necesita tu producto, calcular el costo real de la operación incluyendo todos los tributos, y anticipar posibles problemas antes de que la mercadería esté en camino.

  • Durante el transporte, coordina cada eslabón de la cadena logística, gestiona la documentación requerida y monitorea el estado del envío para prevenir demoras.

  • En la liberación aduanera, su experiencia permite un paso fluido por la aduana, evitando inspecciones innecesarias y acelerando los tiempos de despacho.

La diferencia está en la previsibilidad

Importar con asesoramiento profesional no es un gasto: es una inversión que se traduce en previsibilidad, seguridad y eficiencia. Conocer de antemano los costos reales, los tiempos esperados y los requisitos a cumplir permite planificar mejor el negocio y evitar las sorpresas que terminan erosionando márgenes.

En Blue Mail, acompañamos a importadores desde la planificación hasta la entrega final, con presencia operativa en Argentina, España, Estados Unidos y China. Nuestra experiencia en comercio internacional nos permite anticipar los puntos críticos de cada operación y ofrecer soluciones integrales que simplifican el proceso para nuestros clientes.

Si estás evaluando importar productos o buscás optimizar tus operaciones actuales, contar con un socio logístico experimentado puede marcar la diferencia entre una importación exitosa y un dolor de cabeza costoso.

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