Durante 45 años, la exportación por vía postal estuvo prevista en el Código Aduanero argentino, pero nadie la reglamentó en detalle. El resultado: miles de PyMEs, emprendedores y productores tenían un camino legal para vender al mundo que, en la práctica, funcionaba con topes de valor que lo volvían inviable para operaciones un poco más grandes que un envío ocasional.
Ese capítulo se cerró el 17 de julio de 2026. Ese día, el Gobierno Nacional publicó el Decreto 604/2026, que moderniza por completo el régimen de envíos postales internacionales y elimina el límite de valor para las exportaciones con finalidad comercial realizadas por esta vía. Es una señal clara de hacia dónde va el comercio exterior argentino: menos trámites, menos techos artificiales y más incentivos para que las PyMEs vendan afuera.
El mensaje de fondo es simple: el comercio exterior por vía postal dejó de ser un nicho marginal y se está convirtiendo en una vía real de crecimiento para quienes venden productos argentinos al mundo. La pregunta que le queda a cada PyME es con qué operador logístico va a recorrer ese camino.
El decreto introduce tres modificaciones centrales al régimen de envíos postales internacionales:
1. Sin límite de valor para exportar. Hasta ahora, las exportaciones comerciales por correo tenían un tope de valor que dejaba afuera a buena parte de las operaciones reales de comercio exterior. Con la nueva normativa, ese límite desaparece: un emprendedor o una PyME puede exportar mercadería de mayor valor usando el mismo mecanismo simple, sin necesidad de migrar a regímenes aduaneros más complejos apenas su negocio empieza a crecer.
2. Importaciones equiparadas al régimen courier. Los envíos de hasta USD 400 quedarán exentos del pago de derechos de importación y de la tasa de estadística, con un límite de cinco envíos anuales por persona. Esto iguala el tratamiento que ya tenían los envíos courier, cerrando una asimetría que generaba confusión entre ambos regímenes.
3. Representación automática ante la aduana. El operador postal queda habilitado para representar automáticamente al destinatario en el control aduanero, salvo que la persona indique lo contrario. En la práctica, esto saca del medio un trámite que antes podía frenar o demorar el ingreso de la mercadería.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) será la encargada de dictar las normas operativas para poner en marcha el nuevo régimen, que ya está vigente desde su publicación en el Boletín Oficial.
Si vendés productos argentinos afuera —o estás por empezar a hacerlo— este cambio te afecta directamente en tres frentes:
Podés crecer sin cambiar de régimen. Antes, apenas una operación superaba cierto valor, tenías que salir del circuito simplificado y entrar en trámites de exportación tradicionales, con toda la carga administrativa que eso implica. Ahora ese techo no existe.
Menos fricción en cada envío. La representación automática ante la aduana reduce la cantidad de gestiones manuales que hoy demoran los despachos.
Reglas más parejas. Al equiparar el tratamiento de importaciones postales con el de courier, se termina una distorsión que generaba dudas sobre qué franquicias aplicaban según el canal elegido.
En términos generales, el mensaje del Gobierno es claro: bajar barreras administrativas para que más empresas argentinas puedan vender al exterior sin depender de estructuras de comercio exterior costosas.
Una regulación más simple es una condición necesaria, pero no alcanza por sí sola. El régimen habilita, pero quien lo ejecuta día a día es el operador logístico: el que retira la mercadería, gestiona la documentación, la traslada, la entrega en destino y responde si algo sale mal en el camino.
Ahí es donde la conversación se vuelve más interesante. Automatizar un centro de distribución doméstico es una buena noticia para la logística en general, pero exportar no es solo clasificar paquetes más rápido puertas adentro: es tener presencia real en el destino, entender la normativa aduanera de cada país, y ofrecer un seguimiento consistente de punta a punta.
Ahí es donde un operador logístico privado con estructura internacional propia marca la diferencia. Blue Mail, por ejemplo, opera con sucursales propias en Buenos Aires, Madrid, Miami y Guangzhou, y una red de más de 255 socios en más de 119 países. Eso significa que la mercadería no pasa por una cadena larga de intermediarios entre que sale de Argentina y llega a las manos del comprador final: hay control directo del proceso en cada etapa, algo especialmente valioso cuando el volumen de exportaciones empieza a crecer gracias a un marco normativo más permisivo.
El régimen que se beneficia directamente de este decreto es Exporta Simple, el mecanismo pensado para que PyMEs y emprendedores exporten con trámites simplificados, sin necesidad de contar con un despachante de aduana propio ni una estructura de comercio exterior compleja.
Blue Mail opera como operador oficial de Exporta Simple, lo que en la práctica significa que una PyME puede coordinar toda su operación de exportación (desde la generación de la documentación hasta el envío internacional) con un solo interlocutor, sin tener que armar un rompecabezas de proveedores distintos para cada etapa del proceso.
Con el nuevo decreto eliminando el tope de valor, este camino se vuelve todavía más atractivo: ya no hay un techo artificial que obligue a una empresa en crecimiento a abandonar el mecanismo simplificado justo cuando más lo necesita.
Si estás evaluando dar el salto, estos son los pasos habituales:
Definí tu producto y destino. No todos los productos ni todos los países tienen las mismas restricciones o requisitos sanitarios/aduaneros.
Sumate al régimen de Exporta Simple a través del portal oficial, con tu Clave Fiscal.
Elegí un operador logístico habilitado que te acompañe en la documentación (Factura E, declaración de mercadería) y en el envío físico.
Calculá costos e Incoterm. Definir si el envío se cotiza en FOB u otro Incoterm cambia quién asume qué costos y responsabilidades en el trayecto.
Hacé seguimiento del envío hasta la entrega, y de los reintegros que puedan corresponder según el destino y el tipo de producto.
En Blue Mail te ayudamos a resolver toda la logística de tu exportación bajo el régimen de Exporta Simple, con presencia propia en destino y un solo interlocutor para todo el proceso. ¡Contactanos!
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